Las técnicas propias son como varitas mágicas hechas a medida, se construyen con tu energía, se materializan con tu vibración y se transmiten con tus dones.
En mi caso era imprescindible crear una relación NO BANAL entre el trabajo personal y el arte de vestir. Así que el arquetipo del armario fue mi punto de partida.
A través de él cree los pilares de la identidad, que tienen relación con qué siente, qué piensa, que ve y que proyecta cada persona. Convertí el closet en un armario emocional, que nos enseña a conocernos a través de algo tan cotidiano como vestirnos.
Primero sentimos y luego nos vestimos, la elección de la ropa es él mensajero. La pregunta es ¿entiendes el mensaje?.
El Armario Emocional propone conocer nuestras emociones para vestirnos conscientemente con ellas, y crear coherencia entre lo que pensamos, sentimos, vemos y proyectamos de nosotros.